Dimensiones del desarrollo profesional docente.

Dimensiones del desarrollo profesional docente

Para continuar con el tema de la profesión y la profesionalidad docente, se creó un muro colaborativo donde fuimos escribiendo nuestra opinión sobre el desarrollo profesional docente. La dinámica se dividió en dos partes o fases.

    En la primera fase debíamos pensar en propuestas para los siguientes temas:  

- Programas de inducción docente (MIR)

¿Cómo podrían ser los programas? ¿Qué opinamos? ¿Cómo se accedería?

- Competencias profesionales

¿Qué necesita hoy saber un profesor? ¿Perfil del docente actual?

- Titulación y certificación

¿Qué se necesita para ejercer de maestro?

- Evaluación docente

¿Los profesores deben ser evaluados? ¿Cómo deben ser evaluados?

- Carrera profesional

¿Cómo podemos construirla?

- Atraer y seleccionar a los mejores

¿Cómo atraer a los mejores?

Tras esta lluvia de ideas, en la que cada fuimos plasmando lo que pensamos de cada aspecto, la docente nos propuso que, por grupos, aterrizásemos las ideas principales en un documento, a la vez que que las comparábamos con el capítulo 4: “Líneas de actuación dirigidas a la definición de un modelo profesional docente” del  libro Profesión y profesionalidad docente (ANELE-REDE, 2019). Para realizar el documento, de forma conjunta, mi grupo y yo, recogimos todas las ideas y las dividimos en tres cuadros: las ideas muy repetidas, las ideas poco repetidas y las ideas no repetidas. 

En el siguiente cuadro podéis observar las ideas principales extraídas del muro colaborativo comparadas con las ideas extraídas del capítulo 4: “Líneas de actuación dirigidas a la definición de un modelo profesional docente” del  libro Profesión y profesionalidad docente (ANELE-REDE, 2019).

    Gracias a esta actividad y a la sesión en la que pusimos en común todos los documentos, he podido tomar conciencia de la situación docente actual, lo que se hace y lo que de verdad se necesita. Asimismo, la lectura del capítulo me ha servido para conocer un ejemplo de cómo todo lo visto de forma teórica se podría llevar a la práctica, pues muchas veces nos quedamos en aspectos superficiales, en la teoría sin plantearnos cómo se podría hacer en la vida real. 

Al realizar el cuadro comparativo me he dado cuenta de que la mayoría de las ideas se repiten y giran en torno a cómo es una persona como ser emocional, es decir, los aspectos socioemocionales de una persona. La ideas menos repetidas son las relacionadas con lo que se supone que es nuestra profesionalidad.

El padlet o muro colaborativo ha sido una buena herramienta para plasmar nuestras ideas después de ver el temario. Es una forma de desarrollar nuestras ideas, dar nuestra opinión y después ver una experiencia real de cómo se haría. Además, posibilita que aprendamos de nuestras compañeras y nos enriquezcamos. 

En conclusión, gracias a esta actividad he podido terminar de comprender el tema de la profesión y la profesionalidad docente, cómo se articula en la realidad, he podido reflexionar sobre mi opinión acerca del MIR educativo, la carrera docente, las competencias que debemos tener los docentes, etc. Aspectos que nunca antes me había parado a cuestionarme. 

    💭Reflexiones:
    
    Tras la realización de esta actividad he llegado a la conclusión de que no nos forman para la gestión del aula (Gracias a la gestión de aula podemos gestionar problemas de conducta, problemas de acoso, etc.), pensamos que solo se aprende con la experiencia, y en verdad hay técnicas que nos deberían enseñar. 
Nos enseñan metodologías docentes, pero muy por encima, su historia, en qué consisten, pero creo que nos falta mucha formación de sus beneficios, prejuicios, consecuencias a largo plazo, como llevarlo al aula... No nos enseñan a trabajar por proyectos, las metodologías activas, en qué consiste el flipped classroom, la gamificación, el APS, lo poco que sé es porque yo he investigado sobre nuevas metodologías para las propuestas prácticas de los trabajos. 

Magisterio es vocación, pero esencialmente conocimiento del que carece nuestra carrera. 

    En cuanto a la evaluación, que los alumnos evalúen a los docentes no es posible en todas las etapas. Además, es un proceso muy subjetivo, si te cae bien o mal el profesor, si es duro, normalmente se les evalúa mal. La evaluación por parte de los alumnos es muy difícil en todas las etapas, entra en juego la subjetividad. Es decir, la evaluación del docente será positiva o negativa dependiendo de las notas que le pongan a los alumnos. 

La evaluación de los alumnos es un feedback de lo que hacemos, pero quizá no debería contar para la evaluación docente por lo dicho anteriormente. 

Por otro lado, la evaluación docente no debe ir solo entorno al profesor, debemos pedir evaluaciones conjuntas que evidencien el trabajo cooperativo entre compañeros, por ejemplo, parejas pedagógicas. Una evaluación docente que tenga que ver también con la vida en el centro, lo que hace el docente tiene impacto en el centro y viceversa. La evaluación docente no debería tener impacto en el salario: el incentivo económico no haría que el docente fuese mejor profesional.  Yo creo que hacer las cosas bien es nuestro trabajo, no debe haber premios, casi debería haber castigos para quien no cumple con uno mínimos. 

Un ejemplo real de evaluación docente es el programa Docentia de la Universidad Complutense de Madrid, por el cual, los alumnos evalúan a los docentes, pero ¿qué pasa con esos resultados? Los evalúa el vicerrectorado de calidad, pero ¿los docentes mal evaluados sufren alguna consecuencia? ¿Se les debería hacer un seguimiento de su práctica docente para corroborar los resultados y tomar medidas?

¿Cuál es vuestra opinión sobre los temas tratados en el muro?

    En cuanto al MIR educativo, ¿consideráis que el examen de acceso al MIR debería ser a nivel nacional o de CCAA? Yo considero que debería ser a nivel nacional, pero este plantearía la dificultad de la lengua vehicular, ¿Qué hace un docente de Segovia en un centro de Cataluña que no sabe catalán?, ¿se debería proporcionar la enseñanza de las lenguas cooficiales? Quizás se debería plantear un examen nacional para entrar al MIR y después un examen por CCAA, de tal manera que tu haces el examen en la comunidad autónoma en la cual quieres realizar el MIR. 

Tener un MIR tiene un impacto en el planteamiento del prácticum actual, de hecho, hay expertos que abogan por eliminar el prácticum de la carrera por el MIR y que la carrera se centre en la formación teórica elevando el nivel de esta.

A continuación os dejo una columna de opinión que escribe como prueba final de la asignatura. En ella expongo mi opinión sobre el MIR educativo y sus  implicaciones en el desarrollo profesional del profesorado y su impacto en su carrera docente.

El MIR educativo, formación sin límites.

Los políticos han tomado consciencia de la falta de calidad en la formación docente y se han dado cuenta de que el MIR educativo es una gran herramienta para aumentarla. 

Los docentes han sido, son y serán, el motor del crecimiento de la calidad de la educación. Abogar por su íntegra y correcta formación es apostar por un Sistema Educativo de calidad. La nueva ministra de educación, Isabel Celaá, apuesta porque los futuros docentes permanezcan un año en un centro educativo realizando prácticas tuteladas. 

    En la actualidad, tan solo hace falta realizar un grado y un máster habilitante para poder ser profesor en Secundaria y Bachillerato, y en Infantil y Primaria, únicamente es necesario el título de maestro, el cual se adquiere al finalizar el grado. Con esto queda en evidencia que, en la actualidad, la formación inicial de los docentes es escasa y deficiente, pues deja de lado aspectos esenciales para el correcto desarrollo de la profesión como la gestión de aula. Gracias al modelo de inducción que propone el gobierno nos aseguramos de que la formación inicial se completa de acuerdo con las exigencias de la profesión. Por ello, el modelo debe orientarse a cumplimentar la formación docente y a la mejora de la práctica docente usando de principal referencia las competencias clave del profesorado del siglo XXI, las cuales aseguran que los maestros y/o profesores que accedan al Sistema Educativo sean idóneos para el desarrollo de esta profesión. De igual forma, el MIR educativo propone que la formación sea permanente, la cual debe orientarse no solo al desarrollo de cada docente, sino al desarrollo de cada centro, mejorando las capacidades de ambos.

La propuesta de la ministra no es algo novedoso, el primer modelo sobre el MIR educativo fue formulado por Nasarre y López Rupérez, 2011, (en Marchesi y Pérez, 2018). Este estructura el acceso a la función docente promoviendo la responsabilidad y el compromiso de los docentes, suscitando el reconocimiento y la valoración de esta profesión por parte de la sociedad. Una de las razones que contribuye al aumento del prestigio de la profesión es este tipo de evaluación, el cual se estructura como un modelo, un instrumento que mejora el acceso a la docencia. Durante años han sido muchos profesionales los que han definido este modelo de inducción, pero todos comparten la idea de que en él se realicen labores docentes en colaboración con profesores titulares, de esta manera, el estudiante, futuro profesor, va ganando autonomía y responsabilidad progresivamente, en paralelo a su formación teórica (REDE, Red por el Diálogo Educativo, 2019)

Quizá la ministra se haya dado cuenta de que es un modelo que ayuda a que la profesión y la profesionalidad docente adquieran un gran valor, se fortalezcan, además de contribuir a la mejora de la calidad de la enseñanza (Marchesi y Pérez, 2018). Deficiencias que lleva arrastrando desde hace tiempo el sistema de acceso español.

Desde este punto de vista, la evaluación dejará de ser vista como algo negativo, ahora pasará a ser un aspecto positivo de la formación docente, con el objetivo de motivar e incentivar a los docentes a mejorar a lo largo de su carrera para conseguir una alta autoestima y satisfacción con su trabajo realizado y, además, incentivos económicos. 

Para poder implementar este modelo se deben tener en cuenta investigaciones sobre la calidad educativa, no sirve con palabrerías. Como se pone de manifiesto en varios estudios internacionales (OCDE 2013, 2014 y 2016), los docentes que han recibido una formación de calidad, que tienen las capacidades necesarias para adaptarse a las necesidades de sus alumnos y que saben como motivar su interés hacia las actividades, logran que los educandos adquieran mejores aprendizajes. Es decir, los docentes son el motor de un Sistema Educativo de elevada calidad, y es el MIR educativo la herramienta necesaria para conseguir que los docentes adquieran las competencias, destrezas, habilidades necesarias para alcanzar la calidad en la educación de los alumnos.

Así mismo, este modelo promueve la autonomía de los docentes y su profesionalidad, valorando su trabajo, realizando y prestigiando su profesión, ya que se combina la evaluación externa con la autoevaluación, fomentando que los docentes puedan argumentar y explicar sus decisiones pedagógicas. 

El MIR educativo se implantaría en toda España, teniendo un gran efecto en todas las aulas y en todos los centros educativos, sea cual sea la Comunidad Autónoma, su titularidad, públicos, concertados o privados, o el entorno socioeconómico. Por lo que, este nuevo modelo de selección y de formación docente contribuiría a la promoción de la igualdad de oportunidades (López, 2018)

En conclusión, la implantación del modelo de inducción contribuirá a la mejora de la calidad educativa, al prestigio de la carrera docente y a la mejora de la formación del profesorado. 

Bibliografía:
Moya, J., Zubillaga, A., Luengo, F., Manso, J., Costa, M., Gortázar, L., Moreno, L. M., Fernández Enguita, M., Varela, M. y Reina, M. (2019). Líneas de actuación dirigidas a la definición de un modelo profesional docente. En ANELE-REDE, Profesión y profesionalidad docente (pp. 61-73). España: PODiPrint.



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